Todo parece estar sumamente tranquilo y quieto en el apartamento Londinense de Hiraki Sawa, escenario habitual de la mayoría de sus vídeos. Sin embargo, la aparente paz y el silencio que se respiran son, de súbito, interrumpidos: los objetos inanimados que allí habitan comienzan a ponerse en movimiento recorriendo recónditos lugares del universo particular que es su hogar. Lo inanimado cobra vida.
Os animamos a que os deis una vuelta por la exposición. Merece la alegria y el tiempo fluye a ”frame” de vídeo.
En CAB (Burgos)
